Lo que empezó como una entrevista en la que hasta con gracia se tomó, terminó siendo una realidad que hoy en día le ha costado al país cientos de vidas, al tiempo que las empresas cada vez más avanzan hacia una senda de pérdidas.
El famoso “Shu-Shu-Shu” de la salud del presidente Gustavo Petro, no solo ya se materializó, sino que también demostró ser una de las peores crisis a las que se ha tenido que enfrentar el país, no solo en materia empresarial, sino que también se ha traducido en serias afectaciones para los pacientes colombianos.
Portafolio reunió las voces de los pacientes, las empresas y los actores que han sido afectados por una crisis, que aunque corregible, no tiene disposición por parte del Gobierno por mejorar para frenar tanto la insostenibilidad financiera del sistema, como aportar por una mejor salud para los colombianos.
De acuerdo con Denis Silva, vocero de Pacientes de Colombia, los colombianos se ven afectados de una sola manera sobre las decisiones que se toman respecto al sistema de salud.
Por ejemplo, deben suspender los tratamientos, y muchos terminan viviendo “un infierno” al ver como la enfermedad los va consumiendo, especialmente los de cáncer, leucemia, VIH, huérfanas, etc.
“Los trasplantes se pueden perder si los pacientes no reciben los medicamentos y el deterioro en la salud del paciente, el cuidador y el grupo familiar es muy crítico”, indicó.
Pacientes reportan suspensión de tratamientos y deterioro clínico. Foto:iStock
Sin ir tan lejos, María Puentes de Melo, es una de las pacientes que se ha tenido que enfrentar a la negación de medicamentos y servicios.
Esto se ha traducido en un deterioro en su salud, pues con un diagnóstico de hipertensión y leucoma en el ojo derecho, la falta de tratamiento ya le provocó un glaucoma que ha derivado en la necesidad de un cambio de córnea en ambos ojos. Además, tiene un antecedente de cirugía de corazón abierto.
“He presentado cambios en la tensión por la falta de medicación que ha sido negada. Mi pérdida de visión ha evolucionado desde hace cuatro años, y debido a la negligencia médica y la demora en la atención, actualmente sufro de glaucoma y sigo a la espera de la cirugía de córnea, lo que implica un deterioro continuo en su salud visual. Interpuse una queja ante la Supersalud, sobre mi EPS que es Famisanar. La respuesta fue la asignación de una cita para Acacias, Meta, cuando vivo en Bogotá”, relató.
Según Denis Silva, la crisis se hace evidente, pues en la actualidad existe un incremento en los números de las acciones de tutela que puede ser superior al 80%, cuando se compara con años anteriores, lo mismo pasa con los PQRS, las cuales han aumentado a más de un millón.
De hecho, de acuerdo con datos de la Superintendencia Nacional de Salud, con corte a agosto, los reclamos en salud ya alcanzan los 1,4 millones, siendo julio el mes con más quejas con 211.234.
Incluso, al analizar las cifras del octavo mes del año, las EPS que más PQRS concentran son: Nueva EPS con 27.155, seguida de EPS Sura con 18.178, Sanitas con 16.778, Salud Total con unas 16.036 y Famisanar con 8.949.
Entre enero y agosto de 2025 fallecieron 1.501 pacientes con enfermedades raras Foto:iStock
Flagelo de pacientes
La otra cara de la historia la tienen los pacientes con enfermedades raras, huérfanas y de alto costo.
Diego Gil, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer), le indicó a Portafolio que la crisis del sistema de salud ha generado efectos sustanciales sobre los tiempos de atención y la disponibilidad de medicamentos.
De hecho, atribuye a la falta de pago oportuno la razón por la que varios prestadores han tenido que cerrar servicios o simplemente no atienden las demandas de determinadas EPS.
“En muchas ocasiones los pacientes deben acudir al gasto de bolsillo porque no les entregan sus medicamentos, pero en otras los tratamientos son de alto costo y es imposible para la familia y el paciente asumir el pago, lo que significa que su enfermedad avanza y hay descompensación clínica”, afirmó.
En ese sentido, Fecoer denunció que según los registros oficiales del Sistema Integrado de Información de la Protección Social (Sispro), entre enero y agosto de 2025 se reportaron 1.501 fallecimientos de pacientes con enfermedades raras, con un promedio mensual de 188 muertes y un pico crítico en agosto de 239 casos.
El 82% de pacientes con enfermedades huérfanas afirma que el sistema no responde a sus necesidades Foto:iStock
Por otra parte, el Observatorio Interinstitucional de Enfermedades Huérfanas (Enhu) alertó un deterioro progresivo en el acceso a servicios, medicamentos y tratamientos para los más de 101.000 pacientes con estas patologías en Colombia.
Según los resultados de la ‘Gran Encuesta Nacional sobre Percepción de los Servicios de Salud de Pacientes con Enfermedades Huérfanas’, el 71% de los encuestados considera que el sistema se ha deteriorado desde el año 2024 y el 82% afirma que no está cumpliendo con sus necesidades.
Luz Victoria Salazar, presidente del consejo directivo del Observatorio Enhu, destacó que la investigación muestra la magnitud del impacto que tiene el deterioro estructural del sistema de salud que requiere una atención prioritaria.
“Además de la condición física afectada por el retraso en la atención y el suministro de tratamientos, es alarmante el crecimiento de los gastos de bolsillo que reportó el 81% de los participantes en el estudio”, dijo.
Adicionalmente, la sombría radiografía del sistema de salud la ratificó recientemente la Contraloría General de la República, que confirmó que con corte al 31 de diciembre de 2024, la deuda acumulada del aseguramiento ya asciende a los $32,9 billones. Esta situación ha demostrado el colapso al que se enfrenta la salud en Colombia.
La deuda de aseguramiento alcanzó $32,9 billones a diciembre de 2024, según la Contraloría. Foto:iStock
Salud desfinanciada
Desde otro punto de vista, el deterioro de salud de los pacientes se ha visto fundamentado por la falta de servicios, tratamientos y medicamentos. Sin embargo, al tiempo que las dificultades atacan a los colombianos, las empresas también se han visto afectadas por el desfinanciamiento del sistema de salud.
En conversación con la presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), Ana María Vesga, la falta de recursos en la Unidad de Pago por Capitación (UPC) ha generado impactos negativos en el patrimonio de las entidades, que cada vez son peores.
“Se trata de la consecuencia más clara del Shu-Shu-Shu: una UPC insuficiente, declarada por la honorable Corte Constitucional y evidenciada por estudios técnicos”, argumentó.
La UPC creció 12,01% en 2024, pero los actores del sistema sostienen que sigue siendo insuficiente. Foto:iStock
De acuerdo con el gremio, que reúne a las EPS del régimen contributivo, esa presión financiera inducida a las EPS, según estudios técnicos que se han presentado en las mesas técnicas ordenadas por la Corte, generó una deuda con el sistema de salud entre $26,3 billones y $33,4 billones.
“Hoy los aseguradores trabajan con menos recursos y los pacientes demandan más servicios. Ellos sufren efectos de la pandemia y el envejecimiento poblacional que advierte el Dane. Existe entonces una dificultad para garantizar a los afiliados los servicios de salud con calidad a los que estaban acostumbrados”, opinó Vesga.
Entre los ajustes que ha demandado la coyuntura en el sistema, la directiva de Acemi reitera que, las EPS agremiadas, han venido trabajando en la defensa del sistema de aseguramiento “que protege la vida de los colombianos desde hace más de 30 años”.
“Se buscan eficiencias en el uso de los recursos, se han implementado programas de seguimiento específico para pacientes de alto costo, desde hace varios años hay apuestas de las EPS enfocadas en fortalecer la atención primaria”, agregó.
Ahora bien, en diferentes momentos, sobre la deuda en aseguramiento presentada por la Contraloría, el Ministerio de Salud, a cargo de Guillermo A. Jaramillo, ha manifestado que la magnitud de la crisis no es responsabilidad del Gobierno, sino que corresponde a “decisiones y omisiones de las propias EPS”.
Según la cartera, durante este Gobierno los recursos destinados al aseguramiento en salud, han crecido cerca del 40%, donde en 2024, los recursos para la UPC ascendieron a $87,89 billones, lo que representó cerca del 17% del Presupuesto General de la Nación.
El gasto de bolsillo en salud llegó a 14,6% del gasto corriente de los hogares en 2023, Foto:iStock
“Para ese mismo año, la UPC fue incrementada en 12,01%, un ajuste superior a la inflación causada de ese año, que fue del 5,20%, lo que refleja el compromiso de este Gobierno con el sostenimiento financiero del sistema”, apuntó.
Sin embargo, los actores del sistema sostienen que la UPC para este año no ha sido suficiente, lo que explica el deterioro en general del sistema.
Augusto Galán, director de Así Vamos en Salud y ex ministro de la cartera, sostuvo a este medio que las deudas de la Adres al sistema, a través de las EPS, ha generado una iliquidez de muchas de las entidades que prestan servicios en el sistema de salud.
“A pesar de esto, hay esfuerzos grandes tanto de EPS como de IPS, por amortiguar la situación. No estoy hablando de las intervenidas, sino de las otras entidades que están haciendo esfuerzos en modalidades de negociación y acuerdos con las instituciones o prestadoras de servicio: las clínicas y los hospitales”, destacó.
Un estudio de Así Vamos en Salud reveló que desde 2022 las EPS operan con patrimonio negativo, detallando que este indicador pasó de -$2,3 billones en 2022 a -$12,5 billones en agosto de 2025, sin incluir el patrimonio de Nueva EPS por ausencia de información oficial.
La presión financiera, de acuerdo con Anif, se refleja en los hogares, pues el gasto de bolsillo en salud alcanzó el 14,6% del gasto corriente en 2023, resultado de un mayor uso de servicios privados ante las dificultades para acceder a la red pública y aseguradora.
A lo anterior se suma la insuficiencia de la UPC que para 2025, el presupuesto reconocido registró un crecimiento de 5,36%, inferior al promedio histórico de 11,9%. Este rezago evidencia un desajuste entre las necesidades del sistema y los recursos disponibles para su financiamiento.
La cartera hospitalaria subió a $24 billones a junio de 2025. Foto:iStock
Los servicios
La otra cara de la moneda tiene que ver con las Instituciones Prestadoras de Servicios. Con base en los datos de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), la cartera con estas prestadoras, a corte de junio de 2025, alcanzó los $24 billones.
Esto, significa un incremento de $3,7 billones frente a los $20,3 billones reportados a diciembre de 2024, lo que representa una variación del 18,4% en el monto absoluto de la cartera en tan solo seis meses.
El estudio evidenció también un aumento en la cartera en mora y en su concentración. Mientras que en diciembre de 2024 la mora se ubicaba en 55,3%, en el corte más reciente llegó a 56%. Esto equivale a un incremento superior a $2,2 billones en la cartera en mora entre los dos periodos.
Al desagregar por regímenes, las EPS del régimen contributivo concentran el 50,5% de la deuda total, es decir, más de $12,1 billones. Les siguen las EPS del régimen subsidiado, que representan el 26,3% del total con más de $6,3 billones.
Juan Carlos Giraldo Valencia, director general de la ACHC, aseguró que es necesario que se expidan modificaciones en el mecanismo de giro directo, con un aumento del porcentaje mínimo al 90% y la aplicación estricta de la circular 015 que establece la prelación de pagos a las instituciones prestadoras de salud independientes.
“Mantener una red suficiente, funcional, dispuesta y resolutiva, es obligación básica de las aseguradoras, tanto de las intervenidas como de las que no lo están”, advirtió el director.
Adicionalmente, la Asociación Unión de IPS de Colombia (Unips), le confirmó a este medio el comportamiento de estas instituciones en lo que va del año.
En su informe más reciente detallan que durante el primer semestre de este año, ha habido una apertura de 6.480 servicios, en contraste con un cierre de 6.084. Mientras tanto, reflejan 479 aperturas de sedes y un cierre de 278. Pero, en nuevas IPS registran 132 y un cierre de 332.
Finalmente, Augusto Galán reiteró que la repercusión final la tienen los pacientes, porque se van generando barreras de acceso. “Poder disfrutar de los servicios de salud, del acceso a medicamentos y demás, se ha vuelto una situación compleja”, concluyó
Desde 2022 las EPS operan con patrimonio negativo Foto:iStock
¿Un sistema de salud preventivo y resolutivo que es funcional?
Una de las banderas de este Gobierno ha sido discutir la reforma de la salud que propone un modelo preventivo, predictivo y resolutivo. Sin embargo, los pacientes denuncian que a través de este se está desfinanciando el sistema.
Denis Silva, vocero de Pacientes de Colombia, le dijo a Portafolio que el Gobierno Nacional está utilizando los equipos extramurales como una costosa bolsa de empleo sin resultados e indicadores en salud.
Donde, además, denuncia que el ministro Guillermo A. Jaramillo lo que está haciendo es contratar a precios exagerados, pero nadie sabe cómo se estructura la visita, cómo se agenda, cómo se custodia la información, cómo se remiten los pacientes al que se identifican en las posibles visitas al sistema que existen hoy en día.
“Estamos de acuerdo con un modelo preventivo, pero no el que el Gobierno está haciendo. Porque lo que está haciendo es visitar a las familias, no sabemos si por temas de salud o por temas ideológicos para perpetuarse la presidencia”, relató.
Tomado de https://www.portafolio.co/economia/gobierno/entre-shu-shu-shu-y-la-crisis-la-salud-continua-hundiendose-482710